El albivioleta venció 1-0 a Oriental de La Paz en la final del Torneo Competencia de la Segunda División. Un autogol de Christian Paiva a cinco minutos del final desató la locura en el Parque Rodó. El equipo de Carlos Canobbio aseguró su lugar en los playoffs por el tercer ascenso y ya piensa en la fase regular.
No era el día más brillante para el fútbol ofensivo. Fénix y Oriental se midieron con cuchillo entre los dientes en el estadio Franzini, pero el partido se manchó de rojo antes de la media hora. Nicolás Kozlvosk, que había visto la amarilla minutos antes, fue expulsado por el árbitro Andrés Martínez después de que el VAR advirtiera una infracción que a simple vista pareció excesiva. Oriental quedó con diez y el albivioleta se lanzó al ataque.
El cerrojo rojinegro aguantó como pudo. Fue hasta el minuto 85 cuando llegó la jugada que todos recordarán. Álex Silva envió un centro desde la derecha, aparentemente inofensivo. Christian Paiva, volante de Oriental, intentó cortar el envío de pecho para luego apoyarse con su arquero. Pero el balón le rebotó de manera incómoda y terminó cruzando la línea de fondo. Insólito. Gol en contra. Fénix 1, Oriental 0.
El silencio de un sector y el griterío del otro. La tribuna albivioleta estalló. Paiva cayó de rodillas con la cara entre las manos. Sus compañeros lo levantaron, pero el daño ya estaba hecho. El equipo de Canobbio supo administrar la ventaja y el tiempo se hizo eterno para los de La Paz.
Fénix se consagró campeón del primer torneo oficial de la temporada en Segunda. Canobbio, que ya había ganado el Competencia 2023 con Progreso, suma otro título a su vitrina. El premio no es menor: además del trofeo, el albivioleta tiene una plaza asegurada en los playoffs por el tercer ascenso. Es la red de seguridad perfecta mientras sueña con subir de manera directa.
Oriental, en cambio, se va con las manos vacías y la amargura de una jugada que difícilmente olviden. El equipo rojinegro deberá recomponerse rápido. La fase regular no espera.